¿SABES QUÉ ES EL NUTRISCORE?

Es probable que en estos últimos días hayas leído o escuchado en algún medio de comunicación que en España va a emplearse un nuevo sistema de etiquetado nutricional, es el llamado Nutriscore.

Este nuevo sistema, tiene, como casi todo, luces y sombras. Bajo mi punto de vista, el aspecto más positivo de este nuevo etiquetado es que se trata de un Etiquetado Nutricional Frontal, también denominado como Front-of-Pack, o FOP, es decir, la información pasa al frente del producto, en vez de dejarla solo en el dorso del envase. Hasta aquí todo parecen buenas noticias. Sin embargo, la información que va a aparecer en la cara del envase, no es del todo fiable. Se trata de un código que clasifica los alimentos desde la A hasta la E, acompañándolos de un color. Así, los productos catalogados como A (verde) son productos saludables, mientras que aquéllos catalogados como E (rojo) no lo son. Sin embargo, ¿Cómo se han realizado estas clasificaciones?

Para establecerlas, se ha empleado un algoritmo basado en el trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford. Sus resultados pretendían encontrar un modelo para explicar la relación entre los nutrientes de los alimentos y las enfermedades, de manera que pudiera utilizarse para clasificar los alimentos como más o menos sanos. Este enfoque lo llamaron «Nutrient profiling model«. Basándose en este modelo, Nutriscore favorece a los alimentos bajos en calorías, azúcares, sal y grasas saturadas, y a aquéllos altos en proteínas, fibra y frutas y verduras.

Empleando estos criterios, se obtienen clasificaciones que pueden llevar a confusión como:

  • Cereales refinados, con bastante azúcar, pero sin grasa y con fibra añadida, (cereales de desayuno, galletas…) conseguen buenos resultados (B o C).
  • La carne procesada en forma de fiambre y embutidos bajos en grasa y con poca sal pueden obtener muy buenas valoraciones (A o B).
  • Los aceites vegetales, incluido el aceite de oliva virgen, obtendrán una clasificación bastante negativa (D), debido a su gran densidad energética.

En el siguiente link, podéis ver una página francesa que emplea este sistema de etiquetado. Comprobad cómo cremas de verduras envasadas, pan de molde, galletas, cereales de desayuno, salsas precocinadas… obtienen la clasificación A. https://www.quechoisir.org/comparatif-etiquetage-nutritionnel-simplifie-n839/

En definitiva la iniciativa no es todo lo buena que parece, y puede llevar a error al escoger qué productos comprar. Ten cuidado a la hora de elegir tu cesta de la compra y déjate asesorar por profesionales de la alimentación.

www.raquelorteganutricion.com